TORNILLOS FAMOSOS

Tornillos convertidos en retratos

Esta serie de fotografía artística de tornillos nació de una pregunta…
¿Qué recordamos realmente de los grandes cuadros de la historia? ¿Recordamos a las personas que los habitan, sus rostros, sus gestos? ¿O recordamos el entorno, la luz, la composición y la atmósfera que el pintor construyó con tanto cuidado? ¿Son las figuras humanas imprescindibles, o simplemente ocupan un espacio que podría pertenecer a cualquier otra cosa?
Para responder a estas preguntas —o quizás para formularlas con más claridad— decidí hacer un experimento: tomar algunos de los cuadros más reconocibles de la historia de la pintura y sustituir sus figuras humanas por tornillos. Objetos industriales, anónimos, sin rostro ni expresión. El resultado es un juego visual que nos invita a descubrir si la esencia de una obra maestra reside en sus protagonistas o en la atmósfera que la envuelve.
 
 
 

 
Reinterpretación de La Última Cena de Leonardo da Vinci con tornillos y tuercas sobre mantel blanco

La última cena

2026

Reinterpretación del Matrimonio Arnolfini de Van Eyck con tornillos en interior flamenco con cama roja y espejo circular
El Matrimonio Arnolfini
Reinterpretación de Las Meninas de Velázquez con tornillos y tuercas de acero en una sala de palacio
Las meninas
Reinterpretación del American Gothic de Grant Wood con dos tornillos frente a una casa de estilo gótico americano
American Gothic
Reinterpretación de Los Amantes de Magritte con dos tornillos envueltos en tela blanca sobre fondo oscuro
Los Amantes
Reinterpretación de El hijo del hombre de Magritte con tornillo industrial frente a horizonte marino y cielo nublado
El Hijo del Hombre
Reinterpretación de La Joven de la Perla de Vermeer con tornillo industrial con turbante de tela azul y dorada
La Joven de la Perla

Un tornillo puede ser cualquiera

Todo depende de la mirara

Cada pieza de esta serie se imprime bajo demanda sobre papel Hahnemühle, referente mundial en impresión artística. Los pigmentos garantizan una durabilidad superior a 100 años sin pérdida de calidad cromática.

La edición limitada a 7 ejemplares por obra —más 2 pruebas de artista— convierte cada impresión en un objeto singular, con certificado de autenticidad firmado y numerado a mano.